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Thursday, May 17, 2012

Félix Varela: ¿una figura insignificante o un santo incómodo?

[Publiqué originalmente este artículo hace más de diez años, en mayo de 2012. Lo saco de la gaveta nuevamente porque se habla otra vez de la beatificación de Varela.]


El 28 de marzo, haciendo un 'resumen' de la visita del Papa, escribí:

En los días previos a la visita, se había indicado en ciertos medios de prensa que durante su visita, el Papa declararía a Félix Varela como 'venerable" [...] ¿Por qué no sucedió? ¿Fueron falsos los rumores de prensa anteriores o hubo un cambio de planes?
Volví sobre el tema el 10 de abril en el post "El santo postergado" para indicar la posible causa: 
...cuando se anunció la introducción de la causa del padre Varela (primer paso en el proceso de canonización), se comentaba en círculos católicos de La Habana que varios funcionarios del gobierno habían expresado su disgusto ante aquella decisión. Los funcionarios, se decía, consideraban que canonizar a Varela sería secuestrar para los católicos una figura que era de todos los cubanos.
Este domingo, 13 de mayo, la agencia católica de noticias Zenit publicó el artículo "El presbítero cubano Félix Varela es declarado venerable". En el mismo se afirma: "Durante el viaje apostólico de Benedicto XVI a Cuba, del 27 al 29 de marzo, el siervo de Dios Félix Varela ya era venerable dos semanas atrás, pero en los discursos oficiales del papa,[sic] escritos antes del 14 de marzo, solo fue mencionado con el título de siervo de Dios."

Para aclarar ese sorprendente error contenido en los discursos del Papa en Cuba, entrevistan al hermano 
Rodolfo Meoli, postulador de la causa de Varela. Su explicación es aun más sorprendente:

El decreto oficial es del 14 de marzo, justamente antes del viaje del papa a Cuba. Muchos deseábamos que todo estuviera listo de manera que el papa hiciera este “regalo” a la iglesia cubana en ocasión de su viaje. Después hubo alguna distracción y nadie pensó en sustituir en los discursos del papa, seguramente preparados antes del 14 de marzo, la palabra 'Siervo de Dios' por 'Venerable'. El cardenal de La Habana, Jaime Ortega, había recibido entretanto de las manos de monseñor George Gänswein, secretario particular del papa, dos copias del decreto.   

Hay varias cosas extrañas en esa respuesta. En primer lugar, el inverosímil 'olvido' no es simplemente que se mencionara a Varela como 'siervo de Dios' y no como 'venerable' en los discursos del Papa. Se olvidó lo que se suponía era uno de los momentos culminantes de la visita papal a Cuba: anunciar pública y solemnemente que Varela había sido declarado Venerable. Por supuesto que si no se anunciaba públicamente, no se le podía llamar 'Venerable' en los discursos. 

¿Por qué se obvió ese anuncio que muchos esperaban durante la visita? ¿No sería ya de por sí irrespetuoso que se tratara de "alguna distracción" como afirma el hermano Rodolfo Meoli? ¿Tan insignificante es Félix Varela que a todo el mundo se le olvida anunciar que ha sido declarado 'venerable'? ¿Y por qué el hermano Rodolfo Meoli aclara al final que el "
cardenal de La Habana, Jaime Ortega, había recibido entretanto de las manos de monseñor George Gänswein, secretario particular del papa, dos copias del decreto"? ¿Estará queriendo indicar que el 'olvido' es responsabilidad de la parte cubana y no de la Santa Sede? ¿Y por qué dice que el decreto "es del 14 de marzo, justamente antes del viaje del papa a Cuba" si en realidad entre el 14 de marzo y el inicio del viaje pasaron 12 días?

Hay otros datos sugerentes. Por ejemplo, el jueves 10 de mayo, la agencia Zenit publicó un artículo titulado "El Papa reconoce varios martirios, milagros y virtudes heroicas". 
Allí se dice que el "jueves, 10 de mayo, Benedicto XVI recibió en audiencia privada al cardenal Angelo Amato SDB, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos" y que en "la misma audiencia, el papa ha autorizado a la Congregación a promulgar los decretos" en relación con más de una docena de procesos de canonización. Al final del artículo, se afirma lo siguiente: "Por último, el 14 de marzo de 2012 el sumo pontífice autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el Decreto relativo a las virtudes heroicas del siervo de Dios Francisco José de la Concepción Varela Morales, sacerdote diocesano, nacido en La Habana, Cuba, el 20 de noviembre de 1788".

Es decir, todos los demás decretos son del 10 de mayo, pero el Papa había firmado el de Varela, individualmente, casi un mes antes. ¿No es esto una indicación clara de su deseo de anunciarlo en Cuba? ¿Podrían haber olvidado todas las personas involucradas este asunto hasta que pasó la visita? Parece improbable. Y hay otro detalle que confirma esa improbabilidad.


El viernes 16 de marzo, la agencia Zenit publicó un artículo titulado "Todo listo para la visita del papa Benedicto XVI a México y Cuba". Se trata de un reportaje detallado del "característico briefing de cada viaje papal" que acostumbra a dar el padre Lombardi, director de la sala de prensa de la Santa Sede. Allí se dice que "el padre Lombardi amplió al detalle cada una de las actividades del programa oficial". Otra vez, lo más sorprendente llega al final. Hubo dos cosas que el padre Lombardi no pudo responder a los periodistas porque no las sabía:

Otros temas referidos a las posibles menciones que haga Benedicto XVI a las protestas de los opositores que han invadido un templo católico, o al pedido de más libertad religiosa en Cuba, o si el pontífice declarará venerable en esos días al padre Félix Varela, quedaron en suspenso porque el mismo padre Lombardi no lo sabe, aunque recomendó estar atentos a los mensajes papales en la medida que se publican con anticipación para los periodistas acreditados…
Ese párrafo indica dos cosas: que a nadie se le pudo olvidar anunciar públicamente que Varela era venerable, pues hasta los periodistas estaban preguntando por el asunto antes de la visita; y que era un tema problemático, pues era el único detalle, aparte del de los disidentes, que el padre Lombardi no podía aclarar.

La pregunta que me hacía el 28 de marzo sigue sin respuesta: ¿Por qué no se hizo un anuncio oficial durante la visita del Papa de que Varela había sido declarado venerable unos días antes? ¿Quién tomó la decisión de suprimir un anuncio que habría sido uno de los puntos culminante de la visita? ¿Por qué?

Monday, May 7, 2012

¿Siempre es culpa de Miami?: La Iglesia en Cuba y la prensa de Estados Unidos


Desde hace algún tiempo, cuando se publican críticas a la Iglesia en Cuba o al episcopado cubano, escuchamos a analistas y prelados explicar que se trata de opiniones esperables de los cubanos "del sur de la Florida". Se implica así que son opiniones nacidas de la pasión o el resentimiento y que probablemente no deben ser tenidas en cuenta. Es cierto que es en Miami donde más abundan las críticas contra la Iglesia que peregrina en Cuba —y donde han sido más estridentes y ofensivas, como lo acaba de probar un editorial de Radio Martí ayer que fue retirado del sitio web luego que The Washington Post  lo criticara por su tono inapropiado. Pero esa no es toda la historia en este caso.

En las últimas semanas las críticas a la Iglesia en Cuba se han multiplicado. Los motivos son conocidos: a.) la petición del Arzobispado de La Habana a la policía para que sacara a trece disidentes de la Iglesia de la Caridad; b.) el hecho de que no se planificara ninguna reunión del papa Benedicto XVI con la disidencia o los grupos de derechos humanos de la Isla durante la reciente visita; y c.) el silencio de la Iglesia ante los cientos de detenciones que rodearon la visita del Papa y la golpiza propinada en la misa papal de Santiago (ante las cámaras de la TV), a un hombre desarmado y que no ofrecía resistencia alguna. Estas críticas recientes han recibido la misma respuesta que las anteriores, al fin y al cabo, "se trata de las opiniones de los cubanos de Miami". En este caso, esa frase reiterada no refleja la terca realidad. Veamos algunos ejemplos:


1. El 19 de marzo, el periódico The Washington Post publicó el editorial "Can the Pope bring hope to Cubans?" en el que se criticaba a la jerarquía por no haber dado señal alguna de preocupación por la ola represiva desatada en los días previos a la visita papal.

2. El 24 de marzo, Mary A. O'Grady, columnista y miembro de la junta editorial de 
The Wall Street Journal, publicó una columna de opinión titulada "The Pope's Cuba Gamble" donde criticaba duramente la actuación del episcopado cubano.

3. El 21 de marzo, el
Star Tribune de Minneapolis/St. Paul, Minnesota, publicó un editorial titulado "Pope is coming -- time to round up dissidents" (El Papa viene: es hora de apresar a los disidentes), donde se critica a la Iglesia por no alzar su voz en defensa de los detenidos.

4. El 24 de marzo, en un artículo titulado "
When Good Men Do Nothing", publicado en The Harvard CrimsonDerek J. Bekebrede critica a la jerarquía por la expulsión de los disidentes de la Iglesia de la Caridad y por no organizar un encuentro del Santo Padre con los que disienten del gobierno.

5. El 24 de marzo, en
 un editorial titulado "Pope’s Visit To Cuba Stirs Hope As Palsy of the Castro Regime Grows More Aggravated", el periódico digital The New York Sun, heredero del histórico diario neoyorquino, repite las críticas anteriores. 

6. El 28 de marzo, en
 la revista digital Catholic Culture, el conocido comentarista católico Phil Lawler publicó una columna con el título "The Pope in Cuba: too many concessions to the Castro regime?", en la que comparaba desfavorablemente la visita del papa Benedicto XVI a Cuba con las de Juan Pablo II a Polonia. 

7. El 15 de abril, el conocido blog liberal
Daily Kos publicó la columna " 'Apostolic Journeys' or Trade Junkets?" que criticaba la visita apostólica y el papel jugado por el episcopado cubano en las relaciones Cuba-Estados Unidos. 

8. 
El 27 de marzo, William Doino Jr., un probado valedor de la Iglesia Católica*, publicó un artículo en First Things, la revista religiosa más importante y prestigiosa de los Estados Unidos, titulado "Has the Church Gone Soft on Communism?". Era una defensa ejemplar la Iglesia que peregrina en Cuba. Sin embargo, refiriéndose a la solicitud de que la policía sacara a los disidentes de la Iglesia de la Caridad y a la negativa de planificar un encuentro del Papa con la disidencia, afirma:  "Estas decisiones son cuestionables, y la Iglesia debería aceptar la 'corrección fraterna' de los que por tanto tiempo han luchado valerosamente por la libertad en Cuba". 

En resumen, en las últimas seis semanas han aparecido editoriales y artículos críticos de la Iglesia cubana en el periódico conservador más importante de EE.UU. (The Wall Street Journal), el segundo periódico liberal más importante del país (The Washington Post), el periódico universitario más prestigioso de la nación (The Harvard Crimson), renombrados periódicos locales de New York y de la "América profunda" (The Sun y The Star Tribune), en uno de los blogs liberales más importantes del país (The Daily Kos) y en uno de los sitios web católicos 
(Catholic Culturemás leídos de Estados Unidos. 

Esta vez las críticas no vienen solo de Miami. Y la raíz de esta crisis está en los sucesos de la Iglesia de la Caridad y en el sabor norcoreano que tuvo a ratos la visita del Papa. La Iglesia que peregrina en Cuba tiene en sus manos una debacle que afecta su imagen y su prestigio, y que podría menoscabar seriamente su capacidad de jugar un rol positivo en la sociedad cubana de cara al futuro. Desde marzo, eso es lo que han repetido sus enemigos, los indiferentes y también sus amigos. Asumir que el todo el mundo está equivocado o es pérfido no sería la actitud más inteligente ni más dialogante. Sobre todo porque esta vez no se trata simplemente de una alharaca de 'esos cubanos de Miami'.    


*Coautor del libro The Pius War: Responses to the Critics of Pius XII, una minuciosa defensa del papa Pío XII. 

Saturday, March 24, 2012

En los zapatos del Cardenal

El día 14 de marzo, el Arzobispado de La Habana informaba que en el día 13, trece personas, identificándose como disidentes, habían entrado a la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad y se negaban a abandonar el templo. (Se supondría que en Cuba todo el mundo sabe que el 13 es número de mala suerte, pero eso ese otro cuento.) El resto de esta historia es conocido, y es un hecho que marcará la imagen de la Iglesia en Cuba y el episcopado del cardenal Jaime Ortega. Y que hará que muchos juanes lo piensen dos veces antes de montarse en cualquier bote confiando su suerte a la protección de Cachita. Pero volvamos a la nota de prensa original, que parece sacada de una edición de Pravda de la época de Brezhnev, pero que sugiere algunas preguntas necesarias.

La nota apareció primero —se supone— en el sitio web de la Arquidiócesis, para luego pasar al Granma, donde la colgaron* a las 7:00 p.m. del día 14, es decir, poco más de 24 después del inicio de la "situación crítica". En esas 24 horas, ¿qué había logrado averiguar el redactor del comunicado? Varias cosas: 
1. "Se trata de una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país"; 2. "No es un hecho fortuito, sino bien pensado y al parecer con el propósito de crear situaciones críticas a medida que se acerca la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba"; 3. "otros grupos y personas disidentes fueron convocados a ocupar templos en otras diócesis".

Si en la Arquidiócesis de La Habana sabían todo eso el día 14 a las 5:00 p.m., ¿es posible creer que la Seguridad del Estado no supiera absolutamente nada del asunto 24 horas antes? 
¿Cómo se puede explicar que los omniscientes agentes de "Las razones de Cuba" de pronto hayan quedados ciegos ante una acción de protesta coordinada entre decenas y decenas de personas de varias provincias del país? 

Aceptando la tesis más probable —que las autoridades sabían lo que iba a suceder y decidieron callarse y permitir que ocurriera—, ¿qué objetivo perseguían con esa estrategia?
 Y, lo que es más relevante¿no se habrán hecho esa misma pregunta ese día en el Arzobispado de La Habana? ¿Habrá sido esa extraña ignorancia gubernamental la que llevó al Cardenal Arzobispo a tomar la decisión de llamar a la policía para que sacara a los disidentes del templo?

Orlando Luis Pardo Lazo, en un artículo desgarrador, ha dicho que la nota prensa de Orlando Márquez fue el "suicidio de una ilusión". Sin dudas, en la esquina de Salud y Manrique murieron ese día varias ilusiones. Pero quizás no se trate de un mero suicidio.

Criticar al Cardenal de La Habana es, desde hace tiempo, moneda corriente. 
No vendría mal, por justicia y por prudencia, tratar de ponerse uno de vez en cuando en sus zapatos cardenalicios, para ver si desde allí se ve siempre —y con tanta nitidez como desde el teclado de la computadora—, el mejor trillo entre la maleza de la realidad. 

* En la "versión impresa" del Granma que se ofrece en Internet, la nota del Arzobispado habanero no aparece publicada el día 15. Es curioso que una noticia que aparece claramente destacada a las 7:00 p.m. de la noche el día 14 (el sitio web del Granma hace muy pocas actualizaciones durante el día), no haya siquiera aparecido impresa al día siguiente.