El 22 de marzo, en un artículo curiosamente titulado "Los zapaticos me aprietan", FC dio la noticia de que había decidido no volver a ejercer el cargo de Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba ("CC del PCC" de aquí en adelante) que aún ostenta. Dice así:
Renuncié sin vacilación a todos mis cargos estatales y políticos, incluso al de Primer Secretario del Partido, cuando enfermé y nunca intenté ejercerlos después de la Proclama del 31 de julio de 2006, ni cuando recuperé parcialmente mi salud más de un año después, aunque todos continuaban titulándome afectuosamente de esa forma.El 21 de noviembre, a raíz de otro conato de renuncia de Fidel Castro ("FC" de aquí en adelante), escribí un post que pueden ver pulsando aquí. Si se quiere ser preciso en el lenguaje, habría que decir que FC no ha renunciado a ningún cargo. En su conocida "Proclama" del 31 de julio de 2005, FC delegó su cargo de Primer Secretario del CC del PCC en el Segundo Secretario, pero dejaba bien claro que no era una renuncia. Decía: "Delego con carácter provisional mis funciones como Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en el Segundo Secretario, compañero Raúl Castro Ruz".
FC también delegó "con carácter provisional" su cargo de presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, pero siguió manteniendo nominalmente ambos —mientras su hermano Raúl Castro los ejercía con carácter provisional. El 18 de febrero de 2008, poco antes de las elecciones en la Asamblea Nacional, FC anuncia oficialmente en su "Mensaje del Comandante en Jefe" "que no aspiraré ni aceptaré -repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe". Técnicamente, nunca renunció a ellos. Los delegó provisionalmente en su hermano Raúl y, al llegar el momento de la reelección, anunció que no la aceptaría.
Algo semejante parece que sucederá ahora con su cargo más importante, el de Primer Secretario del CC del PCC. Lo que acaba de hacer ahora es anunciar que el día en que cuando llegue el VI Congreso del PCC en abril, él no aceptará que lo vuelvan a elegir como Primer Secretario del CC del PCC.
En otras palabras, en ambos casos FC se ha adherido a la letra de la ley para retrasar al máximo posible el anuncio de su decisión de dejar ambos cargos. Menos seguro es si se ha atenido al espíritu de la ley. Si una persona delega provisionalmente su cargo por motivos de enfermedad, sobre todo si se trata del líder de un país, ¿no exige el espíritu de esa ley que la persona informe lo antes posible su incapacidad permanente para ejercer el cargo? ¿No es de esperar que haga todo lo posible por minimizar el período de "provisionalidad" en la dirección del país?
Y sorprende que FC anuncie por primera vez su intención de no seguir formalmente al frente de su país de manera tangencial y en un artículo que llevaba un título de insoportable levedad: "Los zapaticos me apreitan".

No comments:
Post a Comment