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Monday, July 16, 2012

José Martí le tenía pavor a la moringa (probablemente)

Ómnibus tirado por caballos. Foto tomada del sitio Chron.com
Nunca me había leído un diccionario así, de punta a cabo, como si fuera una novela de capa y espada de Dumas o la biografía soft-porn de Casanova. Pero el Diccionario provincial casi-razonado de vozes cubanas de Esteban Pichardo se puede leer de un tirón, porque algo tiene de aventura, aunque le falte lo de Casanova. Esteban Pichardo publicó la primera edición de su diccionario en 1836. La que me he leído es la "tercera edición, notablemente aumentada y corregida", de 1862. (La cuarta y última edición es de 1875.) Entre otras perlas, allí encontré, en la página 185, esta definición:

Moringa.—N. s. f.—Ente fantástico o coco, con cuyo nombre se atemoriza a los niños en la parte oriental. Ahí viene la moringa.
Pensé entonces que Martí tenía nueve años cuando se publicó esta edición, y me pregunté si, a pesar de vivir en La Habana y no en "la parte oriental", doña Leonor le habría dicho alguna vez a José Julián esa frase ("Ahí viene la moringa") para que se durmiera o hiciera las tareas de matemáticas.

Y en la página 120 hallé esta otra definición que no olvidaré jamás... o hasta que el Alzheimer nos separe (a mí y a mi memoria):

Guagua.—N. s. f.—Voz ind.—Introducida hace poco tiempo; pero tan generalizada que todo el mundo la usa aplicándola a cualquiera cosa que no cuesta dinero ni trabajo, o de precio baritísimo, y cuando se espresa en modo adverbial De Guagua, aumenta la significación como absolutamente de valde, sin costo ni trabajo alguno. [...]  || Guagua.— N. s. f.—Especie de coche u ómnibus usados en la Habana para viajar a los suborbios por un estipendio tan barato que le ha merecido la aplicación de aquella palabra, o quizá por la Inglesa Wagon.

Y pensé entonces que el Apóstol, además de temer a la moringa en su infancia, probablemente también sintió en la adolescencia el horror que han provocado siempre las guaguas habaneras, y que yo hasta ese instante no puede imaginar que Martí hubiese conocido. 

Pero de todas las definiciones que he encontrado en el Diccionario provincial casi-razonado de Pichardo, ninguna me ha gustado tanto como la del adjetivo "ético". ¿Qué entendían los habaneros del siglo XIX por "ético"? 

Ético, ca.—N. adj.—vulgar—Tísico -ca. De aquí el verbo recíproco Eticarse o Estar picado de ético, esto es, declararse la tisis en una persona. Pasado, pasadito. Ya sin remedio o esperanza.

Así es, para el cubano del siglo XIX (¿Solo el del siglo XIX?) ético quería decir "ya sin remedio o esperanza". Y pensé que el Apóstol, de cuerpo pequeño y enjuto, habrá sido considerado por sus vecinos como un tipo ético, pero no por las mismas razones que uno se imagina.

Hace exactamente un siglo y medio, cuando se publicó la tercera edición del Diccionario de Pichardo que he leído, en esa Isla la gente se movía en carros tirados por caballos, los niños le tenían miedo a la moringa y ser ético significaba estar enfermo. Ojalá que el Diccionario de Pichardo, aunque es una lectura interesantísima, sea para nosotros cada vez más obsoleto.  

Friday, July 13, 2012

Rafael López Ramos: las bodas del deseo

El domingo 7 de julio, Rafael López Ramos inauguró su exposición Wonderland en la galería 17 Frost, que se encuentra en 17 Frost Street, Brooklyn, NY. La exposición se exhibirá hasta el 25 de agosto. Para verla, se debe hacer una cita previa llamando al (718) 902-5714 o enviando un mensaje a esta dirección de correo electrónico: 17frost@gmail.com

Obra de Rafael López Ramos

Este domingo, el pintor Rafael López Ramos (RLR) inauguró una exposición de sus obras recientes en Brooklyn. La galería se llama 17 Frost, pero el domingo allí no había escarcha sino un calor de 90 grados a la luz de la luna. Será por eso que todas las mujeres de los cuadros de RLR andaban desnudas. Será por eso también que 17 Frost no tiene cielo raso y mostraba una vigas tan desnudas como las mujeres de la pared. O bien pudiera ser que RLR, que parece llevar su mundo en los bolsillos, hubiese traído el calor de Miami a Williamsburg, que es un barrio usualmente tan cool...

Obra de Rafael López Ramos
El hecho es que en esos cuadros pululan latas de cerveza y jevitas en traje de Eva, envases plásticos y nenitas en cueros, fotos de carros y tetas al aire, piezas de cafetera y vaginas sonrientes, volantes de autos y más teticas frescas aún... En fin, "entartete Kunst", diría el cojo Pepe Goebbels; "decadencia burguesa", diría Pepe Stalin; "jueguitos de mercadeo", diría cualquier Pepe Pérez.

Aunque es hecho conocido que alguna vez jugó a la pelota, no me parece que RLR esté jugando ahora a nada con sus niñas en pelotas. Tras una hora mirando esos cuadros uno se lleva la impresión de que RLR juega a la verdad, como se decía antes cuando la gente apostaba el dinero del almuerzo en un partido de dominó. Y eso que la verdad ya no es ni la sombra de lo que era antes.

Lo que parece compulsar a RLR es la instrumentalización del cuerpo femenino, sí, pero más aún, del deseo mismo. Esa instrumentalización se puede expresar como pornografía, pero que no se limita a la libido. Mickey Mouse tentado por un billete de un millón es una metáfora de la perversión de un deseo infantil, o de la no menos perversa infantilización de ciertos deseos; y la superposición de un abridor de cerveza a los aviones de guerra sugiere la rebeldía adolescente reempacada como jingoísmo.

17 Frost. 7 de julio de 2012, a las 11:00 p.m.
RLR arma ese discurso en grandes lienzos igual que en esas obras de pequeño formato irregular que él llama POLIsexyGONS. (Uno de los tres conjuntos de obras que formaban parte de la exposición.) En esa serie, el abandono de la forma rectangular no parece un acto de rebeldía sino de resignación ante la adulteración que sufre cualquier cosa para convertirse en pieza de trueque. No hay en esas obras pequeñas otro alarde que el de la disciplina y la mesura. La impresión que se lleva el espectador es que RLR sabe exactamente lo que quiere decir, y cómo decirlo. Su pasión no parece rebajarse a la ansiedad, a la tentación del showman.

Si el dinero es la enajenación del trabajo, podríamos decir que la propaganda es la enajenación del deseo. Viendo esos cuadros de RLR uno recuerda los versos de Ernesto Cardenal: "Hemos deseado siempre más allá de lo deseado / Somos Somozas deseando más y más haciendas / More More More / y no sólo más, también algo 'diferente' / Las bodas del deseo / el coito de la volición perfecta / es el acto de la muerte". Y algo de muerte hay en esos cuerpos desnudos metidos en latas y envases de conservas; y en ese Mickey Mouse que, concentrado en el billete, no ve la ratonera. Esa misma ratonera que RLR parece ver —y mostrarnos— con perfecta nitidez.

Obra de Rafael López Ramos

Wednesday, July 4, 2012

4 de julio: día de la independencia... ¿de Cuba?



Anuncio comercial cubano, 1907
Por supuesto que sí: el 4 de julio es el día de la independencia de Cuba.

La primera declaración de independencia de Cuba no fue el 10 de octubre de 1868 (como nos enseñaron en la escuela), sino diecisiete años antes, en 1851. Los camagüeyanos Joaquín de Agüero Agüero, Francisco Agüero Estrada y Ubaldo Arteaga Piña, cometieron un error que a la larga sería fatal para su gloria: decidieron declarar la independencia de la Isla el 4 de julio, emulando a las Trece Colonias del norte. Las luchas independentistas cubanas del resto de siglo XIX estarían frecuentemente matrimoniadas con el anexionismo, vergüenza familiar que intentamos esconder los cubanos en la trastienda de nuestra historiografía —junto con la abuela negra de Luis Carbonell. La progresiva separación de anexionismo e independentismo fue quizás la causa de que nuestros historiadores, con una mojigatería que siempre ha seguido acrecentándose, prefirieran olvidar aquella fecha que —aun avalada por una declaración de independencia—, apuntaba al norte en el calendario.

A 161 años de su publicación, el Manifiesto a los habitantes de la isla de Cuba y proclamación de su independencia merece ser releído. Lo he saboreado con curiosidad y asombro entre esas "cubanerías" a las que, como he dicho en el post anterior, estoy dedicado en estos días. Quien quiera conocerlo en su totalidad, puede consultar el libro Cuba y su gobierno, de Pedro José Guiteras, publicado en Inglaterra en 1853. Pero aquí les van algunos fragmentos que podría ser interesante releer en un día como hoy. ¡Feliz 4 de julio a todos!

La razón humana se rebela contra la idea de que puede prolongarse, indefinidamente, la situación social y política de un pueblo en que el hombre, destituido de derechos y garantías, sin seguridad en su persona ni en sus intereses, sin goces en lo presente, sin esperanzas para el porvenir, vive solo por la voluntad y bajo las condiciones que quieren imponerle todos y cada uno de sus tiranos. Una vil calumnia, la cita de un procesado, la sospecha de un mandarín, la palabra sorprendida en el santuario de la familia, o la fé violada de una carta, son méritos sobrados para arrancar á un hombre de sus hogares y lanzarle á morir de miseria y desesperacion á suelo estraño; sino es que se le somete á las insultantes fórmulas de un tribunal bárbaro y arbitrario, donde sus mismos perseguidores son los jueces que le condenan y donde en vez de justificarsele el delito se le exige que pruebe su inocencia. Tan violenta situación hace ya muchos años que Cuba la soporta, y lejos de prometerse algun remedio, cada día adquiere nuevas pruebas de que el estravío de su Metrópoli, y la ferocidad de sus gobernantes, no concederan treguas ni descanso hasta verla reducida á un inmenso presidio, donde haya un guardián para cada cubano y éste tenga que pagarlo para que lo mande. [...]

Desengáñese el Gobierno del poder de sus bayonetas y de la eficacia de todos los medios que ha inventado para oprimirnos y espiarnos. A la faz de sus mismas autoridades, á la vista de los esbirros que nos cercan; el día que nos hemos resuelto á recobrar nuestros derechos y á romper por la fuerza nuestras cadenas, nada nos ha impedido reunimos, combinar el plan de nuestra revolución, y el grito de Libertad é Independencia resonará desde la punta de Maisí al cabo de San Antonio.
El mundo se negaría á creer la historia de las horrendas iniquidades que en Cuba se han perpetrado, y considerará con razón, que si ha habido monstruos capaces de cometerlas, no es concebible que hubiese hombres que por tan largo tiempo se resignasen á soportarlas. [...]
Joaquín de Agüero Agüero, Francisco Agüero y Estrada y Ubaldo Arteaga Piña
4 de julio de 1851
Puerto Píncipe, Cuba





Saturday, June 30, 2012

Cubanerías

Anuncio comercial cubano de 1908
Mientras yo escribo la gente aplaude a los músicos que después de la retreta tocan danzones y otras cubanerías por el estilo. 
Diario de soldado
Fermín Valdés Domínguez


La ignorancia también tiene su premio. (Todo en la vida tiene su premio, menos trabajar.) Un buen día alguien te recomienda un libro de un autor del que nunca habías oído hablar (porque uno practica más la pereza que la lectura), y lo lees y te gusta, y piensas con ilusión que hay otros cinco libros del tipo que no has leído. Pero es mejor cuando te pasa con un país del que nunca habías oído hablar, porque cabe la posibilidad de que haya más de cinco libros. Y eso es lo que me ha pasado.

Un par de amigos me han estado hablando de Cuba, o de ese país que se llamaba Cuba y que en el siglo XIX quedaba en el Caribe y estaba tratando de decidir si quería ser colonia española, finca americana o república bananera (sin gracia pero sin amo). Contra todos los pronósticos, resulta que era un país interesante. Ya sé que lo saben, por supuesto, pero yo lo acabo de descubrir. Y estoy más intrigado que un boliviano que prueba por primera vez agua salada. 


De modo que llevo varias semanas leyendo (lo que se puede leer en el viaje al trabajo) algunos libros de la segunda mitad del XIX y principios de la república. Como se sabe, la historia que se enseña en la escuela tiene dos propósitos: "acomodar" los hechos del pasado a la ideología oficial del momento, y hacer que la historia del país parezca tan aburrida que nadie se interese en seguir leyendo. Todos los gobiernos hacen eso, pero los gobiernos totalitarios lo hacen con mucho más "talento".


Y luego se entera uno de que con Esteban Bellán —primer latino en las Grandes Ligas y "padre del beisbol cubano"— no se podía hablar más que de pelota y de faldas, que los próceres del 68 dejaban a la esposa en casa y se iban a la manigua con las queridas, que Juan Gualberto Gómez y Rafael Montoro eran duelistas consumados, que el 10 de octubre no fue el primer "grito" de independencia, que la esposa del Apóstol "era un plomo", que Máximo Gómez y Estrada Palma se declararon anexionistas en una cena en New York en 1899, que en 1890 Luisa "la Polla" deleitaba al público habanero con el baile del papalote en el teatro Cervantes (solo para caballeros), que en Cuba, a diferencia de otros países, el sable de duelo se podía afilar por el filo y el contrafilo, que la Constitución de Guáimaro no fue la primera, que la primera "peña" beisbolera del Parque Central data del siglo XIX, y que nuestro primer feminista fue el anexionista más convencido e ilustrado que ha tenido Cuba. Y confieso que todas esas son "noticias frescas" para mí.


Llevo casi un mes sin colgar nada en este blog a causa de problemas estomacales. (Y por "problemas estomacales" quiero decir que he estado dedicado a tareas encaminadas a llenar el estómago propio y el de los otros habitantes de esta casa.) Pero si el tiempo y el estómago lo permiten, comentaré en próximos posts esas lecturas recientes. Y volveré al tema de "la reconciliación", aunque sea "un plomo", como dicen las malas lenguas que fue doña Carmen Zayas Bazán, a quien Dios tenga en la gloria.



Saturday, June 2, 2012

¿Reconciliación sin ruptura?

There can be no reconciliation, Stephen said, if there has not been a sundering.
Ulysses, James Joyce

La reconciliación de Jacob y Esaú. Rubens, 1624
Es recurso manido en las comedias de TV, pero en la vida real resulta mucho menos gracioso: el mal entendido que se produce cuando dos personas que creen estar hablando de lo mismo —porque usan las mismas palabras—, en realidad piensan en cosas muy diferentes. Con la reconciliación pasa algo así: todo el mundo habla de ella, pero es difícil saber qué piensa cada cual al pronunciar esa palabra. ¿De qué habla la gente cuando habla de reconciliación? No lo sé, pero intentaré aclarar lo que me pasa a mí por la cabeza cuando digo la palabra.

Reconciliación es una palabra de sabor religioso y asumo que la idea que tengo de ella, como de tantas cosas, viene de la Iglesia católica. ¿Cuál es el concepto católico de reconciliación? Para saberlo, podríamos empezar por ver lo que han dicho sobre el asunto el papa actual y su ilustre predecesor. En su exhortación apostólica sobre África, titulada Africae munus, y publicada el 19 de noviembre pasado, Su Santidad Benedicto XVI afirma: 

En efecto, sólo una auténtica reconciliación engendra una paz duradera en la sociedad. [...] Para llegar a ser efectiva, esta reconciliación deberá ir acompañada de un gesto valiente y honrado: buscar a los responsables de esos conflictos, de los que han ordenado los crímenes y se han entregado a toda clase de componendas, determinando su responsabilidad. Las víctimas tienen derecho a la verdad y a la justicia. Es importante actualmente y para el futuro purificar la memoria para construir una sociedad mejor en la que estas tragedias no se vuelvan a repetir. 

Años antes, a pocos meses del 11 de septiembre, el papa Juan Pablo II, en su mensaje de la XXXV Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero de 2002, titulado No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón, afirma:
Pero ¿cómo se puede hablar, en las circunstancias actuales, de justicia y, al mismo tiempo, de perdón como fuentes y condiciones de la paz? Mi respuesta es que se puede y se debe hablar de ello a pesar de la dificultad que comporta, entre otros motivos, porque se tiende a pensar en la justicia y en el perdón en términos alternativos. Pero el perdón se opone al rencor y a la venganza, no a la justicia. [...] El perdón en modo alguno se contrapone a la justicia, porque no consiste en inhibirse ante las legítimas exigencias de reparación del orden violado.
De modo que —según lo veo—, estas son las premisas para que sea posible la reconciliación:

1. La primera y más obvia es la que señala Stephen Dedalus en el Ulysses: para que haya reconciliación debe haber sucedido una ruptura que la cause. Por tanto, se debe identificar esa ruptura. No se puede hablar de reconciliación en el vacío sin saber por qué —y con quién— debemos reconciliarnos. Hay muchos caminos que llevan a la reconciliación, pero pretender que "aquí no ha pasado nada" no es uno de ellos.


2. La causa de la ruptura debe haber cesado. Sobre este tema volveré en próximos posts pero, de momento, fíjese el lector que el papa Benedicto XVI habla de los conflictos en pasado. La razón es evidente: nadie le sugeriría a una mujer abusada que se reconciliara con el marido abusador antes de que este deje de pegarle. La injusticia que causa la ruptura debe cesar —aunque queden sus consecuencias— para que sea posible la reconciliación.


3. 
La justicia y el perdón no son términos alternativos, dice Juan Pablo II. Es falso identificar la reconciliación con la renuncia de la víctima al reclamo de sus derechos. Como es ilusorio pensar que sin renunciar al odio y a la venganza sea posible reconciliarse. Ambos papas lo dejan claro en sus textos, y la razón nos dice además que se trata de una de esas "verdades evidentes"

4. La reconciliación, como señala el papa Benedicto XVI, no puede suponer la inmunidad de los causantes del conflicto ni su derecho a seguir cometiendo las injusticias que hacen necesaria esta reconciliación. Hay que desterrar el rencor y la venganza, nos dice Juan Pablo II, pero no el deseo de justicia. 


La reconciliación no se puede alcanzar sin una buena dosis de perdón, entre otras razones porque la justicia humana no es perfecta. La reconciliación requiere la renuncia a la venganza a nivel social y personal. Al mismo tiempo, la reconciliación no puede ser una "meta" que se imponga a una de las partes; ni el camino de la reconciliación consiste en aceptar una situación de injusticia como normal; ni la reconciliación se puede alcanzar pidiendo a los que no tienen poder que renuncien a reclamar los derechos que les han sido usurpados por los poderosos. 
Se trata de un proceso espinoso y complicado que requiere la voluntad de ambas partes, responsabilidad, decencia y un poco de suerte. No "un poco": mucha suerte. 

Tuesday, May 29, 2012

Ernest Hemingway y Nicole Kidman: desnudos en el Spoon River


Anoche vi el estreno de "Hemingway & Gellhorn", la película de HBO sobre los amores de Papa y Marty durante la Guerra Civil española y durante la guerra incivil que después lucharon uno contra el otro. Hemingway debió ser un tipo absolutamente insufrible: de eso no tienen duda ni siquiera los que releen con devoción (como este servidor) lo mejor de su obra e incluso algunos de los textos donde su famoso detector de mierda se le había descompuesto. Pero que fuera insoportable no estorba para leerlo. Ahora bien, si Papa era un tipo tan encartonado como nos sugieren las películas recientes (esta de anoche y la de Woody Allen hace unos meses), uno no logra explicarse qué podría haber inspirado a Ava Gardner a bañarse desnuda en su piscina de San Francisco de Paula.

Y hablando de bellezas desnudas, ni siquiera la repetida presencia de los senos  de Nicole Kidman, ni sus ojos de pantera en celo, logran salvar esta película que a ratos parece filmada en Instagram como mendigando la caridad de nuestra nostalgia. Martha Gellhorn, cuya figura intenta rescatar la película, aparece más veces desnuda en la cama con Hemingway que vestida ante la máquina de escribir. ¿De qué valen entonces esas tomas de una Martha envejecida aclarándole al espectador que ella es ella y no la mujercita de Papa? Suena tan falso como ese Hemingway que explica su supuesta invención del daiquirí en un Tropicana de cartón tabla o el Hemingway que parafrasea The Old  Man and the Sea avant la lettre para describir a su mujer lo que piensa de la victoria de Franco. Los realizadores se enfrentaron a un dilema que les resultó insalvable: hacer de Martha Gellhorn el centro de la historia o rociarla de arriba abajo
 con el daiquirí de Hemingway para que el bar tuviera más clientela. Y esa guerra la pierde la película, como perdieron Martha y Ernest la guerra de su matrimonio.

Pues bien, a lo que íbamos.... Para resarcirme de esas dos horas, terminé la traducción de un poema que trata sobre otro matrimonio bélico: el de Ollie y Fletcher McGee, según lo cuenta Edgar Lee Master en su Spoon River Anthology. Pensé que este poema podría explicar mejor el recuerdo que Martha Gelhorn tenía de Hemingway que esa película inyectada de botox como el rostro antes perfecto de Nicole Kidman. Aquí tienen la traducción.


Ollie McGee 

¿Han visto caminando por las calles del pueblo
a un hombre siempre cabizbajo y de rostro malicento?
Ese es mi marido que, con secreta crueldad
Jamás manifiesta, me robó mi juventud y mi belleza;
Hasta que finalmente, arrugada y con los dientes amarillos
Y con el orgullo roto y abyecta sumisión,
Me hundí en la fosa.
Pero, ¿qué creen ustedes que roe el corazón de mi marido?
El rostro que alguna vez yo fui, ¡el rostro en que me convirtió!
Eso lo está arrastrando a este sitio donde yago.
Mi muerte, entonces, ha sido mi venganza.

Edgar Lee Masters



Ollie McGee 

HAVE you seen walking through the village
A man with downcast eyes and haggard face?
That is my husband who, by secret cruelty
Never to be told, robbed me of my youth and my beauty;
Till at last, wrinkled and with yellow teeth,
And with broken pride and shameful humility,
I sank into the grave.
But what think you gnaws at my husband’s heart?
The face of what I was, the face of what he made me!
These are driving him to the place where I lie.
In death, therefore, I am avenged.

Edgar Lee Masters


[Poemas de la Spoon River Anthology que he traducido y colgado aquí anteriormente: Hare DrummerFrank DrummerHarry WilmansWalter SimmonsCassius HuefferLucinda MatlockBenjamin Pantierla Sra. Pantier]

Sunday, May 20, 2012

Un espléndido futuro: profecía del 20 de mayo

El titular de The New York Times del 25 de marzo de 1902 parece obra de un adivino con macabro sentido del humor: "Presidente electo Palma lleno de esperanza / Un futuro espléndido le espera a Cuba independiente, piensa él."

"Piensa él", lo cree, lo sueña. Un futuro espléndido, dice. Por supuesto, Mr. Palma, por supuesto. Espléndido, quién lo duda.


El buen señor ha sido elegido presidente de Cuba a distancia. Máximo Gómez, hombre de inescrutables lealtades, le había hecho la campaña. El viejo Gómez, siempre haciéndoles campañas —guerreras o presidenciales— a cubanos más o menos indolentes. Y después se quejan los cubanos de que tuviera malas pulgas. El hombre en quien Martí veía anhelos dictatoriales mendigando votos para un señor de bigote amazónico que hace 27 años que no pone un pie en Cuba. Un futuro espléndido, cómo no.


Estrada Palma, con el pellejo amoratado por los largos inviernos de Central Valley, ha preferido esperar hasta el último momento para regresar al país que le entregan ahora como la charola de la abuela que ningún nieto quiere realmente llevarse a casa. Ha esperado, con su mujer hondureña y sus hijos gringos, y con su no menos gringo pasaporte, a que Gómez le gane guerra y elecciones. Y ahora va a volver. Y el futuro le parece espléndido. El futuro de un país del que no tiene la menor idea. Y es que no hay nada como la ignorancia para ser optimista.



Durante los últimos años, más allá del viajecito a New York que daba Estrada Palma cada 10 de octubre para hacerle el prólogo a Martí en el Hardman Hall, ¿cuál habrá sido su relación con esa isla por la que alguna vez guerreó con valor? Pero ahora vuelve, optimista, a presidirla.

Hace hoy 110 años que tomó posesión de su cargo. La historia dice que fue tímido y honrado al ejercerlo, como un maestro de escuela de Central Valley. El futuro, que ahora es nuestro pasado, no fue tan espléndido como esperaba. ¿Lo esperaba o era lo que tenía que decirle al periodista en aquella tarde de 1902? No importa. Lo que importa es que el asunto no resultó ser tan espléndido. Y sin embargo...


Aquel país que estrenó hace hoy 110 años tenía un futuro espléndido... al menos en la imaginación de los que fueron construyéndolo piedra a piedra y de los millones que fueron desde Cantón o Haití, de las Islas Canarias, de Polonia o el Líbano o Galicia, convencidos de que el futuro sería espléndido, un futuro que cada cual arreglaba a su manera, porque espléndido, como casi todas las palabras, tiene un sabor distinto en cada boca. Y finalmente Estrada Palma tuvo su estatua, mirando a una avenida espléndida, con una muchacha hermosa a sus pies, lista para escuchar con oídos de mármol cada palabra de aquel profeta ingenuo.



Monumento a Estrada Palma en Calzada y G.
(Foto tomada del blog Pinceladas.)
Luego llegaron otros que iban a construir un futuro luminoso y uniforme. Y comenzaron por arrancar de cuajo la estatua de don Tomás, que era un insoportable monumento a la mesura y la ingenuidad. Quedaron sólo los pies de nuestro tímido  Ozymandias

Uno se burla ahora del pobre Estrada Palma, de su traje de agente de pompas fúnebres, de su ilusión infantil, de su bigote, de sus zapatos huérfanos. Pero l
o cierto es que hoy, en esa misma isla, el único futuro espléndido que la gente logra imaginar es poder largarse. Largarse a Cantón o Haití, a las Islas Canarias, a Polonia o al Líbano o a Galicia, pero largarse a un lugar donde uno pueda ser ingenuo, aunque en el fondo sepa que ningún futuro es espléndido. Tendría que ocurrírsele a alguien buscar esa estatua, donde quiera que esté, y ponerla de nuevo sobre sus pies destrozados, y tratar de comenzar de nuevo con la misma ingenuidad alelada que estrenó don Tomás Estrada Palma hace hoy 110 años y una eternidad.

Thursday, May 17, 2012

Félix Varela: ¿una figura insignificante o un santo incómodo?

[Publiqué originalmente este artículo hace más de diez años, en mayo de 2012. Lo saco de la gaveta nuevamente porque se habla otra vez de la beatificación de Varela.]


El 28 de marzo, haciendo un 'resumen' de la visita del Papa, escribí:

En los días previos a la visita, se había indicado en ciertos medios de prensa que durante su visita, el Papa declararía a Félix Varela como 'venerable" [...] ¿Por qué no sucedió? ¿Fueron falsos los rumores de prensa anteriores o hubo un cambio de planes?
Volví sobre el tema el 10 de abril en el post "El santo postergado" para indicar la posible causa: 
...cuando se anunció la introducción de la causa del padre Varela (primer paso en el proceso de canonización), se comentaba en círculos católicos de La Habana que varios funcionarios del gobierno habían expresado su disgusto ante aquella decisión. Los funcionarios, se decía, consideraban que canonizar a Varela sería secuestrar para los católicos una figura que era de todos los cubanos.
Este domingo, 13 de mayo, la agencia católica de noticias Zenit publicó el artículo "El presbítero cubano Félix Varela es declarado venerable". En el mismo se afirma: "Durante el viaje apostólico de Benedicto XVI a Cuba, del 27 al 29 de marzo, el siervo de Dios Félix Varela ya era venerable dos semanas atrás, pero en los discursos oficiales del papa,[sic] escritos antes del 14 de marzo, solo fue mencionado con el título de siervo de Dios."

Para aclarar ese sorprendente error contenido en los discursos del Papa en Cuba, entrevistan al hermano 
Rodolfo Meoli, postulador de la causa de Varela. Su explicación es aun más sorprendente:

El decreto oficial es del 14 de marzo, justamente antes del viaje del papa a Cuba. Muchos deseábamos que todo estuviera listo de manera que el papa hiciera este “regalo” a la iglesia cubana en ocasión de su viaje. Después hubo alguna distracción y nadie pensó en sustituir en los discursos del papa, seguramente preparados antes del 14 de marzo, la palabra 'Siervo de Dios' por 'Venerable'. El cardenal de La Habana, Jaime Ortega, había recibido entretanto de las manos de monseñor George Gänswein, secretario particular del papa, dos copias del decreto.   

Hay varias cosas extrañas en esa respuesta. En primer lugar, el inverosímil 'olvido' no es simplemente que se mencionara a Varela como 'siervo de Dios' y no como 'venerable' en los discursos del Papa. Se olvidó lo que se suponía era uno de los momentos culminantes de la visita papal a Cuba: anunciar pública y solemnemente que Varela había sido declarado Venerable. Por supuesto que si no se anunciaba públicamente, no se le podía llamar 'Venerable' en los discursos. 

¿Por qué se obvió ese anuncio que muchos esperaban durante la visita? ¿No sería ya de por sí irrespetuoso que se tratara de "alguna distracción" como afirma el hermano Rodolfo Meoli? ¿Tan insignificante es Félix Varela que a todo el mundo se le olvida anunciar que ha sido declarado 'venerable'? ¿Y por qué el hermano Rodolfo Meoli aclara al final que el "
cardenal de La Habana, Jaime Ortega, había recibido entretanto de las manos de monseñor George Gänswein, secretario particular del papa, dos copias del decreto"? ¿Estará queriendo indicar que el 'olvido' es responsabilidad de la parte cubana y no de la Santa Sede? ¿Y por qué dice que el decreto "es del 14 de marzo, justamente antes del viaje del papa a Cuba" si en realidad entre el 14 de marzo y el inicio del viaje pasaron 12 días?

Hay otros datos sugerentes. Por ejemplo, el jueves 10 de mayo, la agencia Zenit publicó un artículo titulado "El Papa reconoce varios martirios, milagros y virtudes heroicas". 
Allí se dice que el "jueves, 10 de mayo, Benedicto XVI recibió en audiencia privada al cardenal Angelo Amato SDB, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos" y que en "la misma audiencia, el papa ha autorizado a la Congregación a promulgar los decretos" en relación con más de una docena de procesos de canonización. Al final del artículo, se afirma lo siguiente: "Por último, el 14 de marzo de 2012 el sumo pontífice autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el Decreto relativo a las virtudes heroicas del siervo de Dios Francisco José de la Concepción Varela Morales, sacerdote diocesano, nacido en La Habana, Cuba, el 20 de noviembre de 1788".

Es decir, todos los demás decretos son del 10 de mayo, pero el Papa había firmado el de Varela, individualmente, casi un mes antes. ¿No es esto una indicación clara de su deseo de anunciarlo en Cuba? ¿Podrían haber olvidado todas las personas involucradas este asunto hasta que pasó la visita? Parece improbable. Y hay otro detalle que confirma esa improbabilidad.


El viernes 16 de marzo, la agencia Zenit publicó un artículo titulado "Todo listo para la visita del papa Benedicto XVI a México y Cuba". Se trata de un reportaje detallado del "característico briefing de cada viaje papal" que acostumbra a dar el padre Lombardi, director de la sala de prensa de la Santa Sede. Allí se dice que "el padre Lombardi amplió al detalle cada una de las actividades del programa oficial". Otra vez, lo más sorprendente llega al final. Hubo dos cosas que el padre Lombardi no pudo responder a los periodistas porque no las sabía:

Otros temas referidos a las posibles menciones que haga Benedicto XVI a las protestas de los opositores que han invadido un templo católico, o al pedido de más libertad religiosa en Cuba, o si el pontífice declarará venerable en esos días al padre Félix Varela, quedaron en suspenso porque el mismo padre Lombardi no lo sabe, aunque recomendó estar atentos a los mensajes papales en la medida que se publican con anticipación para los periodistas acreditados…
Ese párrafo indica dos cosas: que a nadie se le pudo olvidar anunciar públicamente que Varela era venerable, pues hasta los periodistas estaban preguntando por el asunto antes de la visita; y que era un tema problemático, pues era el único detalle, aparte del de los disidentes, que el padre Lombardi no podía aclarar.

La pregunta que me hacía el 28 de marzo sigue sin respuesta: ¿Por qué no se hizo un anuncio oficial durante la visita del Papa de que Varela había sido declarado venerable unos días antes? ¿Quién tomó la decisión de suprimir un anuncio que habría sido uno de los puntos culminante de la visita? ¿Por qué?

Thursday, May 10, 2012

Un capelo para el Cardenal... Ernesto

Ernesto Cardenal (Foto: Reuters)
Fue en los ochenta. Mi amigo Mario Delgado, biólogo y sacerdote, se apareció un día en casa con un regalo: el libro Poesía de Ernesto Cardenal, una antología publicada por la Casa de las Américas. No recuerdo si era mi cumpleaños 17 o 18, lo que sí recuerdo es que, si descontamos la Biblia y Los tres mosqueteros, me sería difícil pensar en un libro que me haya resultado a la larga tan definitivo.

Hoy tecleo con alegría esta palabra premio... Cardenal, ese cura rojo con apellido de príncipe purpurado, ha recibido la semana pasada el menos revolucionario de los premios: el Reina Sofía de Poesía. Me alegro por él y por la poesía. Ojalá alguna vez en Suecia pudieran entender que en Solentiname los mangos amarillan cada verano esperando las oropéndolas  


Leer a Cardenal fue descubrir que la poesía era un método de conocimiento, un cuento que hasta ese momento me había resultado intragable. Sus Salmos me hicieron aprehender los cánticos de David y su contemporaneidad como ninguna de las mil homilías que había escuchado para esa época; y leer "Oración por Marilyn Monroe" fue ver con otros ojos el cine y la cultura americana.


Pero fueron los 523 versos de las "Coplas a la muerte de Merton" los que me convencieron de que debía olvidar todo lo poco que sabía hasta aquel momento y comenzar a aprender el mundo desde cero, como un párvulo. Yo no sabía entonces que detrás de aquel poema —que parecía el compendio de todo— estaba todo Ezra Pound, digerido en las nicaragüenses entrañas de Ernesto Cardenal. Y ahí está la esencia del asunto, aunque yo no lo supiera entonces.


Ernesto Cardenal es el poeta vivo más importante de la lengua castellana. Sus detractores dicen que ha sido un mero traductor de Pound. Se equivocan dos veces. En primer lugar porque ser un espléndido traductor de Pound, como lo ha sido él, sería motivo sobrado para reverenciarlo; y segundo, porque se insinúa así que su obra es una especie de Pound pasado por agua castellana, lo cual es palpablemente falso. 


En la obra de Cardenal hay una apropiación destilada de la herencia poundiana. Y me atrevería a decir que en algunos poemas —sobre todo en las "Coplas"— uno siente que Pound llega a su destino. Ese arco que va del esplendor solar de "Hugh Selwyn Mauberley
a la lucidez lunática de los Cantos Pisanos no se vuelve a encontrar en la obra posterior de Pound, pero reencarna y se extiende en las "Coplas a la muerte de Merton". 

Con Ernesto Cardenal la poesía castellana borra la distancia que media entre el Central Park y el Lago de Managua. 
Y él es quizás el más grande poeta religioso del siglo XX en nuestra lengua. Los poetas de izquierda de la cofradía de Cardenal —pienso en Neruda y Guillén, por ejemplo— perdían la capacidad de descubrir nada en cuanto se ponían el traje de militantes para crear. Cardenal supo integrar las dos vocaciones, y ahí están como prueba sus Salmos, el "Oráculo sobre Managua" y hasta los Epigramas. Dicho sea también que Cardenal fue mejor lector de Pound que Neruda de Eliot, y ese detalle por sí solo revela su estatura. En cierta vertiente de la poesía en castellano, este poeta que acaba de recibir el Premio Reina Sofía es el heredero legítimo del imperio que dejó huérfano en una lluviosa tarde de París César Vallejo. El dinerillo se lo beberá él, y bien que se lo merece, pero la alegría ha sido compartida. Y por eso hay que dar gracias.


[Adjunto el primer poema de los Salmos, y los poemas 9 y 10 de su colección Gethsemaní, KY.:]


Salmo 1


Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido

ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los generales en el Consejo de Guerra


Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio


Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente.     


9. 

2 am. Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia
en penumbra parece que está llena de demonios.
Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas.
La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado.
          «Y mi pecado está siempre delante de mí.»
Y mientras recitamos los salmos, mis recuerdos
interfieren el rezo como radios y como roconolas.
Vuelven viejas escenas de cine, pesadillas, horas
solas en hoteles, bailes, viajes, besos, bares.
Y surgen rostros olvidados. Cosas siniestras.
Somoza asesinado sale de su mausoleo. (Con
Sehón, rey de los amorreos, y Og, rey de Basán.)
Las luces del «Copacabana» rielando en el agua negra
del malecón, que mana de las cloacas de Managua.
Conversaciones absurdas de noches de borrachera
que se repiten y se repiten como un disco rayado.
y los gritos de las ruletas, y las roconolas.
           «Y mi pecado está siempre delante de mí.»


Es la hora en que brillan las luces de los burdeles
y las cantinas. La casa de Caifás está llena de gente.
Las luces del palacio de Somoza están prendidas.
Es la hora en que se reúnen los Consejos de Guerra
y los técnicos en torturas bajan a las prisiones.
La hora de los policías secretos y de los espías,
cuando los ladrones y los adúlteros rondan las casas
y se ocultan los cadáveres. Un bulto cae al agua.
Es la hora en que los moribundos entran en agonía.
La hora del sudor en el huerto, y de las tentaciones.
Afuera los primeros pájaros cantan tristes,
llamando al sol. Es la hora de las tinieblas.
Y la iglesia está helada, como llena de demonios,
mientras seguimos en la noche recitando los salmos.


10. 

Como latas de cerveza vacía y colillas
de cigarrillos apagados, han sido mis días.
Como figuras que pasan por una pantalla de televisión
y desaparecen, así ha pasado mi vida.
Como los automóviles que pasaban rápidos por las carreteras
con risas de muchachas y música de radios...
Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos
y las canciones de los radios que pasaron de moda.
Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,
más que latas vacías y colillas apagadas,
risas en fotos marchitas, Boletos rotos,
y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares.

Monday, May 7, 2012

¿Siempre es culpa de Miami?: La Iglesia en Cuba y la prensa de Estados Unidos


Desde hace algún tiempo, cuando se publican críticas a la Iglesia en Cuba o al episcopado cubano, escuchamos a analistas y prelados explicar que se trata de opiniones esperables de los cubanos "del sur de la Florida". Se implica así que son opiniones nacidas de la pasión o el resentimiento y que probablemente no deben ser tenidas en cuenta. Es cierto que es en Miami donde más abundan las críticas contra la Iglesia que peregrina en Cuba —y donde han sido más estridentes y ofensivas, como lo acaba de probar un editorial de Radio Martí ayer que fue retirado del sitio web luego que The Washington Post  lo criticara por su tono inapropiado. Pero esa no es toda la historia en este caso.

En las últimas semanas las críticas a la Iglesia en Cuba se han multiplicado. Los motivos son conocidos: a.) la petición del Arzobispado de La Habana a la policía para que sacara a trece disidentes de la Iglesia de la Caridad; b.) el hecho de que no se planificara ninguna reunión del papa Benedicto XVI con la disidencia o los grupos de derechos humanos de la Isla durante la reciente visita; y c.) el silencio de la Iglesia ante los cientos de detenciones que rodearon la visita del Papa y la golpiza propinada en la misa papal de Santiago (ante las cámaras de la TV), a un hombre desarmado y que no ofrecía resistencia alguna. Estas críticas recientes han recibido la misma respuesta que las anteriores, al fin y al cabo, "se trata de las opiniones de los cubanos de Miami". En este caso, esa frase reiterada no refleja la terca realidad. Veamos algunos ejemplos:


1. El 19 de marzo, el periódico The Washington Post publicó el editorial "Can the Pope bring hope to Cubans?" en el que se criticaba a la jerarquía por no haber dado señal alguna de preocupación por la ola represiva desatada en los días previos a la visita papal.

2. El 24 de marzo, Mary A. O'Grady, columnista y miembro de la junta editorial de 
The Wall Street Journal, publicó una columna de opinión titulada "The Pope's Cuba Gamble" donde criticaba duramente la actuación del episcopado cubano.

3. El 21 de marzo, el
Star Tribune de Minneapolis/St. Paul, Minnesota, publicó un editorial titulado "Pope is coming -- time to round up dissidents" (El Papa viene: es hora de apresar a los disidentes), donde se critica a la Iglesia por no alzar su voz en defensa de los detenidos.

4. El 24 de marzo, en un artículo titulado "
When Good Men Do Nothing", publicado en The Harvard CrimsonDerek J. Bekebrede critica a la jerarquía por la expulsión de los disidentes de la Iglesia de la Caridad y por no organizar un encuentro del Santo Padre con los que disienten del gobierno.

5. El 24 de marzo, en
 un editorial titulado "Pope’s Visit To Cuba Stirs Hope As Palsy of the Castro Regime Grows More Aggravated", el periódico digital The New York Sun, heredero del histórico diario neoyorquino, repite las críticas anteriores. 

6. El 28 de marzo, en
 la revista digital Catholic Culture, el conocido comentarista católico Phil Lawler publicó una columna con el título "The Pope in Cuba: too many concessions to the Castro regime?", en la que comparaba desfavorablemente la visita del papa Benedicto XVI a Cuba con las de Juan Pablo II a Polonia. 

7. El 15 de abril, el conocido blog liberal
Daily Kos publicó la columna " 'Apostolic Journeys' or Trade Junkets?" que criticaba la visita apostólica y el papel jugado por el episcopado cubano en las relaciones Cuba-Estados Unidos. 

8. 
El 27 de marzo, William Doino Jr., un probado valedor de la Iglesia Católica*, publicó un artículo en First Things, la revista religiosa más importante y prestigiosa de los Estados Unidos, titulado "Has the Church Gone Soft on Communism?". Era una defensa ejemplar la Iglesia que peregrina en Cuba. Sin embargo, refiriéndose a la solicitud de que la policía sacara a los disidentes de la Iglesia de la Caridad y a la negativa de planificar un encuentro del Papa con la disidencia, afirma:  "Estas decisiones son cuestionables, y la Iglesia debería aceptar la 'corrección fraterna' de los que por tanto tiempo han luchado valerosamente por la libertad en Cuba". 

En resumen, en las últimas seis semanas han aparecido editoriales y artículos críticos de la Iglesia cubana en el periódico conservador más importante de EE.UU. (The Wall Street Journal), el segundo periódico liberal más importante del país (The Washington Post), el periódico universitario más prestigioso de la nación (The Harvard Crimson), renombrados periódicos locales de New York y de la "América profunda" (The Sun y The Star Tribune), en uno de los blogs liberales más importantes del país (The Daily Kos) y en uno de los sitios web católicos 
(Catholic Culturemás leídos de Estados Unidos. 

Esta vez las críticas no vienen solo de Miami. Y la raíz de esta crisis está en los sucesos de la Iglesia de la Caridad y en el sabor norcoreano que tuvo a ratos la visita del Papa. La Iglesia que peregrina en Cuba tiene en sus manos una debacle que afecta su imagen y su prestigio, y que podría menoscabar seriamente su capacidad de jugar un rol positivo en la sociedad cubana de cara al futuro. Desde marzo, eso es lo que han repetido sus enemigos, los indiferentes y también sus amigos. Asumir que el todo el mundo está equivocado o es pérfido no sería la actitud más inteligente ni más dialogante. Sobre todo porque esta vez no se trata simplemente de una alharaca de 'esos cubanos de Miami'.    


*Coautor del libro The Pius War: Responses to the Critics of Pius XII, una minuciosa defensa del papa Pío XII.