Tuesday, May 11, 2010

Obama sí merece el Nobel


Es difícil abrir el periódico en la mañana, en la modorra amigable de un tren del Long Island Rail Road, sin imaginar que uno es un Tyrannosaurus Rex al borde de la extinción que se embarra las ridículas paticas delantera de tinta barata. La gente va leyendo su Kindle, mirando el Blackberry con inexplicable fascinación, jugando a quién sabe qué en su iPad. Y uno insiste en el papel y los prodigios de Gutenberg. Bueno, pero a lo que íbamos...

En la primera plana del New York Times hoy había una foto de Elena Kagan, nominada para ocupar el puesto vacante en la Corte Suprema, entre el presidente Obama y el vicepresidente Biden. La buena señora tiene una expresión en la cara que va muy bien con su apellido... but I digress. En la portada hay también un par de artículos más o menos propagandísticos sobre Elenita; otros dos sobre el billón de dólares que les va a costar a los pobres alemanes mantener a los lánguidos nietos de Aristóteles; un artículo sobre otra idea ridícula de nuestro gobernador Patterson; uno más sobre el derrame de petróleo del Golfo; y como colofón, uno sobre la próxima visita del presidente afgano y cómo Michelle va a sacar "la mejor vajilla" de la Casa Blanca esta vez. "Sin novedad en el frente", diría Erich Maria se no hubiese tenido tan mala estancia en aquel hospital de Locarno allá por el 70...

Seguí leyendo mi periódico y, como suele suceder, después de la portada leí algunas otras tonterías en la página 2, más tonterías en la página 3, y cuando mi tren casi entraba en Manhattan arribé a la página 4. "Mueren más de 100 personas en ataques simultáneos en varias ciudades iraquíes". Sí, señor. Ataques terroristas. En Irak. En varias ciudades. Simultáneos. Más de cien muertos. ¡Ah, pero no les cupo en la primera plana! Ni en la página 2, ni en la 3. En tiempos de Bush, caray, cada iraquí que moría tenía garantizada la portada, con fotos de la familia y el velorio. Y es que Bush es tan idiota y pesado...

Ahora matan a cien iraquíes y, con suerte, van a dar a la página 4. ¿Fotos? No, señor. Nada de fotos en la página 4. Para ver fotos de la carnicería había que llegar a la página 8 —después de todo, ocho es muerto en la charada— donde continuaba el artículo.

Y es que los muertos ahora ya no son muy interesantes, no tienen onda, no venden periódicos. Los muertos que se mueran, señor. En tiempos de Bush los muertos nos hacían temblar de rabia, exigir justicia, escribir editoriales. ¿Pero qué importan 100 iraquíes asesinados en un día cuando tenemos un presidente tan simpático como Obama? ¡A la página 4, muertitos!

Y después hay gente que dice que Obama no se merecía el Nobel. ¡Por Dios! Si el hombre terminó con la injusta, cruel, estúpida Guerra de Irak... bueno, tal vez no la terminó, pero sin dudas la hizo desaparecer de la primera plana del New York Times. ¿No es esa una razón suficiente para darle el Nobel?

3 comments:

  1. buenísimo... me has hecho reír... y del coño de la madre reirse a costa de 100 iraquíes asesinados!!!

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  2. Podriamos hacerle un arreglito al "Premio Novel de la Paz" por "Premio Novel que descansen en Paz"

    Muy bueno T, saludos.

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