Tuesday, July 2, 2013

Yasiel Puig: un mes de silencio en La Habana

El primer mes del novato cubano Yasiel Puig ha sido la clásica pedrada en el estanque de esta temporada soñolienta de las Grandes Ligas. Con .436 de promedio de bateo, 7 jonrones, 12 impulsadas y 19 carreras anotadas en 26 partidos, Puig ha tenido un mes para la historia. Ayer comentaba el USA Today que el primer mes de Puig era uno de los mejores que jamás hubiese tenido un novato en la historia de las Grandes Ligas. Sus 44 hits en esas cuatro semanas mágicas son el segundo mejor resultado de un novato en su primer mes en las mayores. ¿El mejor de todos los tiempos? The great DiMaggio, como diría el pescador de El viejo y el mar. DiMaggio disparó 48 hits en su primer mes de novato en 1936. Ahora Puig acaba de disparar 44. Son los primeros de la lista: les siguen todos los demás jugadores que jamás tuvieron un bate entre las manos en las Grandes Ligas.

Este es, sin lugar a dudas, el mes más increíble que haya tenido jamás un pelotero cubano en los casi 140 años de historia de nuestro béisbol.

Sin embargo, el récord más impresionante que ha impuesto Puig este mes —el que nunca le van a romper— no lo logró en los terrenos de las Grandes Ligas, sino en Internet. Si uno hace una búsqueda del nombre de Yasiel Puig en la red de redes cubanas (las páginas alojadas en el dominio ".cu") durante los últimos treinta días, no hallará ni un solo artículo sobre el mes portentoso de su debut en las Grandes Ligas. De hecho, hay un solo artículo que lo menciona de pasada. Hablando del jardinero Alexei García, un peridista del diario Cinco de Septiembre dice: "El muchacho de Aguada de Pasajeros olvidó los abucheos de las gradas de aquellos terribles días cuando le tocó cubrir el hueco dejado por Yasiel Puig.
" Y eso es todo. Las otras menciones de su nombre que se pueden encontrar en Google son en los comentarios a algunos artículos, pero no en los artículos mismos. 

En un país donde el béisbol es el deporte o la obsesión nacional, no se ha mencionado ni una sola vez en la prensa la más brillante actuación que un pelotero cubano haya tenido jamás. 
Es como si nadie hubiese reportado en Cuba la noticia cuando Capablanca ganó el Campeonato Mundial de Ajedrez en 1921 ante Lasker o que a ningún periodista cubano se le hubiese ocurrido escribir ni un solo artículo sobre el esgrimista Ramón Fonst cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos en 1900. 

Este mes la Unión de Periodistas de Cuba celebra su congreso. Si en esa reunión lograran explicar el misterio de 
cómo milagrosamente todos los periodistas del país decidieron ignorar al unísono el arrollador debut de Yasiel Puig en las Grandes Ligas —o, de no ser ese el caso, si averiguaran quién y por qué decidió que ellos no podían mencionar las hazañas de Yasiel Puig en la prensa cubana—, podrían dar por buenos los dos días que van a dedicar a su congreso.