Sunday, July 19, 2009

El lenguaje diáfano y las mangas vacías

Mucha gente se ha preguntado desde hace años por qué Alfredo Guevara usa el saco del traje como chal. En los años setenta, los cubanos, para los que la homofobia es una segunda naturaleza, explicaban el misterio diciendo que "el tipo e' cherna, caballero". En esa época, siendo niño, yo pensaba que el pobre AG no sabía ponerse el saco. Años después imaginé que era, más que un fashion statement, una manera cifrada de expresar sus dudas sobre la Revolución: AG no sabía si ponerse o quitarse el traje —el business suit— ese disfraz esencialmente burgués. 

Ese era su primer misterio. El segundo estaba relacionado con el anterior. La gente se preguntaba cómo, dada su fama de aficionado al amor griego, lograba sobrevivir en su puesto sin terminar nunca en el anonimato, la UMAP, la cárcel, el exilio... los destinos lógicos de los "blanditos" en aquella revolución de machos bien definidos.

Acabo de leer los fragmentos publicados (de lo que deduzco que se trata de los mejores) de un discurso que Afredo pronunciara el miércoles ante un grupo de jóvenes intelectuales en La Habana. AG habló sobre lo importante que es el buen uso del idioma: "quien no se expresa bien, no piensa con claridad", aseveró severo. 

Esa lectura azarosa me ha regalado el tercer misterio doloroso: AG maneja el lenguaje como método de ocultación. Es todo un émulo de Sibila, aunque no hable en hexámetros. Es una especie de Heráclito habanero u oráculo de Jaimanitas: cuando habla, lo hace "en lenguas". Les recomiendo la lectura del artículo completo pero, como muestra, les regalo este ejemplo:

Si el lenguaje se deforma, si mal se utiliza, si somos educados en la destrucción del idioma, y eso es una referencia desde luego a la televisión también, pero no es la única. En nuestro país hay quienes no parecen dirigidos por la Revolución Cubana sino por nuestros enemigos porque destruyen sistemáticamente el trabajo por la concientización ideológica, que no es enseñar el marxismo-leninismo, sino enseñar a pensar en términos filosóficos, y también entonces el marxismo por allá y el leninismo por acá, y quiera dios y su ayuda que los marxistas-leninistas que ayer nos impusieron líneas estalinistas no encuentren en la confusión filosófica, en la confusión de la terminología y en la comodidad de no analizar los juegos y valores de las palabras y su relación con la filosofía y con su uso que nunca llegue de nuevo a jugar un papel, de eso algunos de los que tenemos la posibilidad de expresarnos mejor en ese combate, no porque seamos más inteligentes, sino porque por razones históricas tenemos chance  de abordar.

Insisto en que la palabra poesía para mí es un resorte interno que anda o no anda en el alma, en  el cerebro, y en la conciencia de cada eventual creador.

Esta y otras muchas más razones, esto lo he dicho porque tenía ganas de decirlo, hacen que sea tan importante salvar el idioma. Si salvamos el idioma salvamos el pensamiento, quien no se expresa bien, no piensa con claridad, y quien entre artistas de distintos rangos, como son ustedes, algunos ya expresándose en la mente y otros potencialmente, no serán militantes de nada si no se sienten ante todo poetas de la poesía.

No, señores, yo tampoco sé qué demonios quiso decir AG en esos tres párrafos, pero si entran en el artículo de marras verán fotos en las que aparecen decenas de jóvenes intelectuales habaneros aplaudiéndolo con entusiasmo. Ellos sabrán si la poesía anda o no anda o si pican o no pican los tamalitos que hace Alfredo. No, no tengo idea de quiénes pueden ser los "poetas de la poesía" ni los demás que pertencerán, supongo, a otras organizaciones de masas. A lo mejor AG quiso decir que "no serán militantes de nada si no se sienten ante todo poetas de la policía". La frase, dicha así, sería más sugerente —y más coherente con la biografía de AG y la política cultural que él ayudó a diseñar e implementar. 

Pero el Guevara de las mangas vacías no estaba pensando en la policía. Estaba en cuerda ontológica y gnoseológica. El hombre estaba en una onda cioraniana y nihilista, vaya: 

Siempre pienso que la verdad no existe, el hombre llega a la verdad por aproximación. No hay valores absolutos. Creo que siempre que uno se acerca a algo no es nada más que para llegar a un punto que se convierte a su vez en punto de partida, es decir, que arrancamos un fragmento de la realidad, al saber y a la naturaleza que es simplemente para ir un poco más lejos si somos realmente auténticos.

A esa verdad que no existe llega el hombre. ¿Quién lo duda? AG es ciertamente de verdad realmente auténtico. No falsamente auténtico, ni auténticamente fraudulento. No, de eso nada. El tipo es realmente auténtico y quiere salvar el idioma y ser poeta de la poesía. "Nitrón de barco", dirían los parametrados en los años setenta. 

Y había gente que pensaba que el otro Guevara, el asmático, estaba neurótico cuando le decía a Retamal —perdón, Retamar— que París era un peligro para los intelectuales del Tercer Mundo. Bueno, a ver qué me dicen ahora. Si miren cómo nos devuelven a AG después de unos añitos en la dulce Francia, el pobre. Seguramente llegó allí pensando que París era una fiesta, como decía el borrachín de Hemingway, y regresó que no sabe ensartar sujeto con predicado.

Es cierto, Alfredo, tienes razón, "quien no se expresa bien, no piensa con claridad". Por eso es que hay gente que se pasa hasta medio siglo callada, caray...

 

3 comments:

  1. buena lectura dominical, un mate de risas q sabemos mas serias quel carajo

    inge

    ReplyDelete
  2. Tenia razon el asmatico, un "petit séjour" en Paris y te desgracias para toda la vida. Luego terminan cantandote como Dalida a Delon : paroles, paroles, paroles...
    P

    ReplyDelete
  3. "Es una especie de Heráclito habanero u oráculo de Jaimanitas".

    jajajjaa

    Bravo, profesor!

    ReplyDelete