Tuesday, March 9, 2010

Dos poemas


Era la gloria del verano

“When the evening is spread out against the sky

Like a patient etherized upon a table”

T. S. Eliot


Qué joven el mundo y qué hermosas

las muchachas de agosto.


Era otra vez la época

en que los reyes se van a la guerra;

era el tiempo

de asesinar archiduques. El aire

murmuraba el hedor

de los cadáveres propicios.


Era la gloria del verano. Salíamos

a ver la fiesta de la luz en los balcones

mientras la tarde cantaba su larga agonía

tendida en una camilla de versos ingleses.



Del regreso

El mármol derretido de la India

sentada bajo el fragoroso sol de mayo,

el triste capitolio de aserrín y canicas

en los ojos, el palacio

donde vive su muerte la república,

la noche del túnel, el asalto

de la salvaje luz que ven los presos,

el Morro, el huidizo mar en los cabellos,

la tímida música de un nombre taíno

que fue toda la magia de nuestra niñez

(aquel verano en que mis padres

condescendieron a la felicidad —el salvavidas

blanco y negro de mi hermana).


El sol de las postales reflejado en el agua

y en tus ojos, otra ciudad (la misma), la luz

de los semáforos, el Pairet, los ángeles de piedra,

un dedo de mármol ya sin rumbo

en medio de las palmas infieles, el muro,

el mar, la luz rielando, el mar… ¿adónde han ido?


2 comments:

  1. "Un dedo de marmol ya sin rumbo"
    Tremenda imagen, asere.

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