Friday, December 30, 2011

Regalo de Navidad

Es cierto: llevaba semanas diciendo en casa, en voz alta, que deseaba tener la ópera Mefistofele, de Arrigo Boito. (Espero justificar los motivos de esa codicia —demostrar que no se trata de una obsesión ociosa—, en el próximo año.)

El Día de Acción de Gracias, MD había invitado a una pareja amiga —violinista él, soprano ella, exquisitas personas los dos— y a otra amiga violinista, a cenar con nosotros. Después de los postres, los invitados ofrecieron las postrimerías de la fiesta: el Concierto en la menor, para dos violines, de Vivaldi y tres arias de Puccini y Verdi. Fue, digamos, una noche dichosa. Nuestra amiga soprano mencionó entonces que se estaba preparando para hacer el rol de Margarita en la ópera Mefistofele
Hablamos del accidentado debut de Mefistofele, del Fausto de Gounod, de la obsesión decimonónica con Goethe... Le dije que iríamos a verla, por supuesto, pero aproveché también su pie forzado para comentarle mis deseos de tener la ópera, por si alguien aún no lo sabía. 

En efecto, en la mañana de Navidad, debajo del arbolito, hallé el Mefistofele de Boito, cantado por Plácido Domingo y Monserrat Caballé, envuelto en celofán y papel de regalo. Evidentemente, mis rogativas indirectas, pero insistentes, no habían pasado inadvertidas para la dueña de casa. Feliz estaba yo, como niño en Día de Reyes.


Pensé entonces en lo raro que era recibir, en el día de la inocencia perfecta, ese regalo de delicada maldad, con su título literalmente mefistofélico. No puede haber nada más lejano del pesebre y el Dios que se hace niño, que el drama faustiano, el dilema de venderle el alma al diablo, ese remedo de las tentaciones de Jesús en el desierto. Pero mal anda uno si se pone a enjuiciar las alegrías que recibe con las razones del calendario. De modo que me puse a ayudar a mis hijos a armar un pirámide de Lego, con Domingo y Caballé de fondo, y le di las gracias a la dueña de casa.


[Disfruten a Kiri Te Kanawa cantando "L'altra notte", del Tercer Acto de Mefistofele, donde Margarita, presa ya y acusada de ahogar al hijo engendrado en sus amores con Fausto, se queja de su suerte.]




2 comments:

  1. espectacular, me encantaria poder estar alli mismo, el drama que le pone esta mujer es muy expresivo, la musica me eriza la piel, muy bueno, gracias.

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  2. La música de este genero debe salir adelante pues ha sido relegada de las emisoras. es tan linda y expresiva esta música, deberíamos escucharla desde niños.

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