- Hotel Griffou, 1884: El insoportable aroma en las axilas cuartelarias del Generalísimo
- El efímero fervor de José Martí: de vuelta al Hotel Griffou.
- Por qué Máximo Gómez no podía pagar la cena en el Hotel Griffou
Tras los hechos del Griffou y la carta del 20 de octubre de 1884, Martí por voluntad propia queda al margen de todos los esfuerzos independentistas. Quien lea la carta de Martí a Manuel Mercado (es larga) del 13 de noviembre de 1884 se dará cuenta del precio altísimo e inmediato que pagó por enfrentarse a los dos guerreros. La carta, si se la compara con las de Gómez y Maceo sobre el mismo asunto, también muestra la superioridad de visión y carácter de Martí. Refiriéndose a la renuncia a su puesto de cónsul, que ya mencioné en el post anterior, le dice a Mercado: "...no tenía más modo de vivir que lo que me producía el Consulado del Uruguay, en que hacía de Cónsul interino y como el Uruguay está en amistad con España, renuncié, con el Consulado, a mi único modo de vivir...".
La separación de Martí duraría más de dos años. Poco a poco los jefes del 68 se dieron cuenta de que necesitaban el concurso del "Dr. Martí". En 1887, Martí volvería, por primera vez en tres años, a dar el discurso del 10 de octubre en New York.
Por su parte, Félix Govín* moriría el 23 de mayo de 1891. Poco después, el 4 de septiembre de 1891, el New York Times informaba que Luz Díaz de Govín, la viuda, había demandado a las hijas de Govín por cuestiones de herencia. Por suerte para el tema que nos ocupa, una nota del 22 de noviembre de ese mismo año en el Times indica que la demanda había hecho escasos progresos. (Todos los detalles se pueden leer en el archivo de la Corte de Apelaciones de New York de 1895, donde hay más de 200 páginas con los documentos del caso.) Luciana Govín, la hija del indeciso Félix, heredaría buena parte de la fortuna. Y Luciana era, por demás, la esposa del Dr. Ramón L. Miranda, el amigo a quien Martí dedicó sus Versos Sencillos al publicar el libro en 1891 ("A un médico que cura siempre"). Después del fracaso del Fernandina, Martí se ocultó en la casa** del Dr. Miranda y Luciana Govín por varias semanas para evadir la vigilancia de los agentes de España.
En la edición del 16 de marzo de 1907 del semanario The Chrisitian Work and the Evangelist, el autor de una nota sobre sobre una nueva ley contra los sobornos lamenta que la misma no se extienda también a las propinas de los restaurantes. Y dice: "Así que, después de todo, desde el Griffou hasta el Delmonico's, tendremos que seguir dando propinas como hasta ahora". Sabiendo que Delmonico's era el restaurante más famoso de New York en la época, se entiende que el Griffou se cita aquí como ejemplo del más humilde.
Para los amantes del "azar concurrente", apunto que en la edición de julio de 1883 de la revista The American Catholic Quarterly Review, se dice lo siguiente: "El Sr. John Delmonico, de New York, fundador de la familia de ese apellido en la gran metrópolis, fue uno de los más fervientes admiradores de Félix Varela. Un día en que iba por la calle Chambers camino a casa, pasó por enfrente de una iglesia prebisteriana que estaba a punto de ser puesta en subasta. Entró en la subasta y logró comprar el edificio por $56 000.00. [...] El edificio, tras ser reparado y decorado, fue dedicado el 31 de marzo de 1836 como la Iglesia de la Transfiguración. La gente siempre la llamó 'la iglesia de Félix Varela'." (Una mención de la amistad de Varela y Delmonico que hace Ripoll me llevó a buscar y hallar este ensayo sobre Varela en la revista católica del siglo XIX.)
Gonzalo de Quesada y Aróstegui y Angelina Miranda Govín con José Martí, 1893 |
La esposa de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, el secretario y albacea literario de Martí, era Angelina Miranda y Govín, hija del Dr. Miranda y de Luciana Govín, y de ese modo, tras la muerte de Martí y de sus suegros, se reunieron en la persona del dichoso Gonzalo parte del dinero de Félix Govín y buena parte de la obra martiana. Pocos hubiesen imaginado ese destino quince años antes, cuando Félix Govín decidió que era demasiado arriesgado pagar las cuentas y financiar los sueños de aquellos ensimismados mambises que llenaban de humo de tabaco negro y palabras ardientes las escuálidas habitaciones del Hotel Griffou.
Notas:
*En las fuentes donde se habla del ofrecimiento de Félix Govín a Gómez y Maceo, nunca se menciona su segundo apellido. Siendo cubano acaudalado, cercano a los líderes mambises, propenso a apoyar la causa con su dinero, y residente en New York, asumo que se trata del mismo Félix Govín y Pinto, suegro del Dr. Miranda, que se menciona en todas las demás fuentes citadas. De todas formas, sigo buscando prueba firme de que se trata de la misma persona.
**Habrá un post aparte dedicado a la casa de los Miranda-Govín, donde Martí pasó los últimos días de su vida neoyorkina y firmó la Orden de Alzamiento de la Guerra del 95.
¿Existe aún el Delmonico's de la 5ta y la 26?
ReplyDeleteMuchas gracias, Tersites, por compartir tu investigación.
Saludos a todos.
Zoe:
ReplyDeleteDelmonico's (en diversas encarnaciones) ha estado desde 1929 en 2 South William Street, en el bajo Manhattan (http://www.delmonicosny.com/). En Wikipedia en inglés hay una historia detallada del restaurante: http://en.wikipedia.org/wiki/Delmonico%27s_Restaurant
Gracias por pasar y comentar...
muchas gracias.
ReplyDeletees un placer leerte