Thursday, April 21, 2011

Salman Rushdie: pecadillos de omisión

Salman Rushdie y Padma Lakshmi
En la páginas de opiniones de The New York Times apareció ayer un interesante artículo de Salman Rushdie titulado "Dangerous Arts" sobre el acoso y reciente encarcelamiento del artista plástico Ai Weiwei por parte del gobierno comunista de China. Rushdie, con su habitual agudeza, propone la conocida dicotomía entre la persona y la obra de un artista, y la diferencia que hay entre la felicidad de la primera y la trascendencia de la otra. Les recomiendo que lo lean.

Sin embargo, hacia el final del texto hay un párrafo que me llamó la atención. Dice así: 

The lives of artists are more fragile than their creations. The poet Ovid was exiled by Augustus to a little hell-hole on the Black Sea called Tomis, but his poetry has outlasted the Roman Empire. Osip Mandelstam died in a Stalinist work camp, but his poetry has outlived the Soviet Union. Federico García Lorca was killed by the thugs of Spain’s Generalissimo Francisco Franco, but his poetry has survived that tyrannical regime.
Que en castellano rezaría:
Las vidas de los artistas son más frágiles que sus obras. El poeta Ovidio fue desterrado por Augusto a un rincón infernal del Mar Negro llamado Tomis, pero su poesía perdura mientras que el Imperio Romano desapareció. Osip Mandelstam murió en un campo de trabajo estalinista, pero su poesía ha sobrevivido a la Unión soviética. Federico García Lorca murió a manos de los matones del Generalísimo Francisco Franco de España, pero su obra sobrevivió a aquel régimen tiránico.
Imaginemos que un lector, que no supiera nada de los últimos 2500 años de la historia de Occidente, leyera ese párrafo. ¿Qué conclusiones podría sacar? Sabría que Ovidio fue desterrado, que lo condenó un tal Augusto, y que la condena fue despiadada, pues lo envió a "un rincón infernal". ¿Y qué sabría de la muerte de Lorca? Estaría al tanto de que lo mataron unos tipos excecrables (el autor los llama "matones"), y que el responsable último de su muerte fue un señor llamado Francisco Franco, y que en su patria había un "régimen tiránico".

Pero, ¿qué sabría el lector sobre la muerte de Mandelstam? Casi nada. Rushdie no dice quién lo mató, ni quién fue el responsable de su muerte. No hay ni una sola palabra que indique responsabilidad, no hay ningún juicio de valor en descripción del destino del poeta ruso. El lector ignorante que imagino podría pensar que 
Mandelstam murió a causa de un accidente en un paseo campestre con su novia.

Es llamativo que Russdie se conmueva a causa de ese "rincón infernal" en el que Ovidio estuvo desterrado hace dos mil años, pero no tenga ni una palabra de conmiseración por la persecusión, el destierro a diversos rincones infernales, la cárcel igualmente infernal y la muerte nunca esclarecida de 
Mandelstam hace sólo setenta y tres años. Es curioso que mencione a los matones de Franco, que asesinaron a cientos de miles de personas, pero no a los matones de Stalin, que asesinaron a decenas de millones de personas.
A fin de cuentas, el artículo es sobre 
Ai Weiwei, un artista que acaba de ser encarcelado por el gobierno comunista de China, como Mandelstam fue aniquilado por el régimen comunista soviético. 

No puedo creer que Salman Rushdie desconozca el valor de cada palabra escrita, ni de cada palabra omitida. El lector podrá pensar que se trata de un detalle nimio. Y probablemente lo es. Pero es un detalle que revela la costumbre de minimizar ciertos crímenes, el hábito de conmoverse sólo ante ciertas injusticias, el vicio de denunciar a unos tiranos y justificar a otros. Salman Rushdie, que fue condenado a muerte por la intolerancia de un tirano, debería saber mejor que nadie cuánto se parecen todos ellos.     
   

3 comments:

  1. Tuve que leer tres veces para entender el punto. Es que cuando Rushdie dice “work camp”, yo se que está diciendo “concentration camp”, y me pareció lógico que alguien muera en esas condiciones. Con esta combinación de palabras “death, work camp, Stalin”, yo no necesito más explicaciones. Pero es verdad lo que dices, debe haber lectores, principalmente en EU, que no tienen idea de lo que es eso. No creo que la intensión de Rushdie es minimizar el delito, después de todo, el ha puesto la muerte de Mandelstam en la misma categoría que la de Ovidio y Garcia Lorca. Puede que su error es asumir que los lectores son personas cultas e informadas, aunque no conozco ignorantes que lean el New York Times.

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  2. Tienes razón, E., y como digo al final, a lo mejor es un detalle nimio y nada más. Sin embargo me llamó la atención que usar palabras claramente condenatorias para los otros dos casos y no para éste. Pero tienes razón, a veces uno anda buscándole cinco patas al gato. Gracias por pasar pasar, leer, comentar... Es una alegría.

    Tersites

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  3. Hola, quizás os interese saber que tenemos una colección que incluye el relato 'The Courter' de Salman Rushdie en versión original conjuntamente con el relato 'Defender of the Faith' de Philip Roth.

    El formato de esta colección es innovador porque permite leer directamente la obra en inglés sin necesidad de usar el diccionario al integrarse un glosario en cada página.

    Tenéis más info de este relato y de la colección Read&Listen http://bit.ly/rqsPXc

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