Sunday, May 22, 2011

¡Viva cubalibre!

Uno se levanta y es 20 de mayo y se acuerda de la República. Carajo, cómo se demora el maldito Alzheimer, dice uno desolado para sus adentros. 

Uno tiene un dolor más o menos inaguantable en la parte izquierda de la cara, regalo de su dentista cubano y hebreo angloparlante, pero uno, de todas formas, piensa en la República. Es 20 de mayo, cubano, hay que pensar en la República. Y entonces uno ve a Máximo Gómez dándole la mano a todo el mundo hasta que se cansa y da la espalda y se muere. Hemos llegado, dice el dominicano, y uno piensa qué le habrán echado en el mangú esa mañana o qué sabría de partidas o llegadas ese señor de malas pulgas. Porque es de suponer que sólo sabría de campamentos después de tantos años, y uno se acuerda de Martí, claro, general, un pueblo no se funda... ¿Y quién le habrá dicho al abogado cómo se fundaba nada?


Uno piensa en las dos intervenciones, en Estrada Palma que iba a Palacio montado en su tranvía, con su bigote almidonado y la perversión gringa y protestante del ahorro, y en Menocal, que según decía su biznieto aceptó de mala gana dar la "brava" para que no volvieran los americanos, muchacho, tú no te imaginas, y en el Chino Zayas escribiendo poemitas modernistas y estatuas de mármol, y en Machado, repartiendo palillos de dientes a los horrorizados comensales tras una cena en un restaurante de lujo en el New York de 1918. 


Y uno ve luego a Tony Guiteras con la rayita al medio disparando y a Capablanca templando rusas frívolas (pero no frías, es de imaginar). Y uno ve a Lorca entrando en casa de Dulce María, que anda la pobre —la rica—, como siempre, sin brassiere, y que, por supuesto, no logra interesar a Lorca en esos senos saltarines, gacelas son tus senos en la llanura de Galaad, verde que te quiero verde. Uno va y se toma un Motrin de 600 miligramos, se pone hielo en la quijada izquierda, se prepara un cubalibre patriótico con el hielo que sobra, ¡viva cubalibre!, y piensa en el Diario de la Marina, ¡fusilen a los estudiantes, joder!, Sones para turistas, mulato, las guayaberas de hilo, los espejuelos calobares, el centenario... y empieza uno a ver fuegos artificiales sobre el traje blanco del drill cien de Fulgencio el Taquígrafo. 

Uno se acuerda de la firma de su abuelo en una página de los "Cincuenta años de poesía cubana" que Cintio escogió antes del sarampión. Uno rememora a Hemingway borracho al final del mostrador de El Floridita, el Premio Nobel en El Cobre y el besito a la bandera en el aeropuerto, que no lo repito, que es muy sincero, y entonces Batista se toma el vaso de agua en la foto de Bohemia, porque esa carrerita hasta la posta de Columbia da una sed tremenda, inaplazable, éste es el hombre, decían los comunistas del 40, y el hombre se toma el agua toda como si fuera una isla diminuta, y el Benny se fuma su marihuana y llega tarde a todo como Marilyn... y canta Santa Isabel de las Lajas, y esa es toda la suerte que nos queda, cubano, invítame a un trago, me decía Argilio que el Benny le dijo en El Martillo de Bejucal en 1961... cuando ya la marihuana estaba a punto de acabarse —de acabarlo— como se había acabado la República.

Uno piensa que ya es hora de tomarse otro Motrin de 600 miligramos y piensa entonces en el Capitolio saqueado por la muchachada auténtica en 1933, vendiendo los libros de la biblioteca capitolina para comprar tragos, putas y marihuana. Y uno se acuerda de que el Capitolio está lleno de animales disecados. Y uno se pregunta si habrán disecado también a la República y la tendrán allí, con los ojos de vidrio y el culo apolillado, esperando tiempos mejores. Es hora de preparse un tercer cubalibre. 

14 comments:

  1. ¡Me has emocionado, Tersites! Como siempre, magnífico texto. Un abrazo.

    ReplyDelete
  2. Pero volverá esa "Cuba Libre", sin duda.

    ReplyDelete
  3. Gracias, Héctor, por tu generosidad. Y gracias, Tinajón, por la esperanza.

    ReplyDelete
  4. Ay! Qué de palabras pegadas así, como con engrudo, engrudo del bueno, ese que salía del almidón de mi abuela.
    Señor, qué de buenas palabras, para llorar por algo que no es tan bueno, a estas alturas.
    Como siempre, es un poco más tarde en Buenos Aires que en tu casa, ahora mismo.
    Un beso.

    ReplyDelete
  5. Zoe: Gracias, de veras. El engrudo era un dolor en la mandíbula en este caso, y ese otro dolor por "algo no tan bueno", como tú dices...

    Gracias, Rolando, me alegro que lo hayas disfrutado. Saludos,

    Tersites

    ReplyDelete
  6. Ya casi nunca comento en mi ronda (semi)nocturna por los blogs... pero este texto merece, al menos, una palabra: gracias.

    ReplyDelete
  7. Excelente, a ver si nos bebemos el cuarto cubalibre pronto aqui en Miami.

    Un abrazo

    ReplyDelete
  8. Muy bueno. Gracias.
    Luis Casacó

    ReplyDelete
  9. estoy como AR cada vez comento menos, pero te sigo leyendo, es saludable :)

    inge

    ReplyDelete
  10. Alexis: Gracias a ti, por pasar y leer. Es un honor.
    Eduardo: Que tu boca sea santa. Espero que así sea pronto.
    Luis: Muchas gracias, me alegra que lo hayas disfrutado. ¿Sabes dónde está Pepe Casacó?
    Inge: Gracias por equivocarte tanto en esa saludable evaluación.

    ReplyDelete
  11. Lo mejor que he leido en mucho tiempo...

    ReplyDelete
  12. Anymous 10:09: Muchas gracias.

    Tersites

    ReplyDelete
  13. hola tersites, disculpa la demora en responderte pero a veces solo tengo tiempo para los titulares... mi primo pepe está en la habana, entre su casa, sus diseños y san juan bosco, los domingos de mañana. estuvo un tiempo en santo domingo, pero decidió regresar. lamentablemente, hace varios meses que perdió el acceso a su cuenta en yahoo y nos comunicamos a través de mi hermana. así que si deseas enviarle mensaje, podrías hacerlo a través de una de mis cuentas (lcasaco@adinet.com.uy) que con gusto se lo reenvio a mi hermana. saludos.

    ReplyDelete